Me imagino a Snapchat y Periscope discutiendo con Instagram como niños de cinco años en el patio del colegio. Enfadados porque, sin cortarse un pelo, les ha copiado lo mejor que tienen.

Hace tres meses que Instagram lanzó Stories — Historias en la versión española — , una funcionalidad que resultó ser una copia de Snapchat, la aplicación que más rápido está creciendo y que ya supera en número de usuarios diarios a Twitter. Poco después llegaron otras mejoras que nos volvieron a recordar a Snapchat, como las fotos efímeras enviadas por privado.

Al principio me costó creerlo, no me pareció el campo de Instagram, una aplicación que hasta el momento parecía ser solo nuestro álbum de fotos en la red. Pero después lo vi lógico. Facebook compró Instagram en 2012, y la velocidad galopante a la que Snapchat está creciendo supone una amenaza para el gigante de las redes sociales, así que decidieron tomar la solución más fácil: copiarles. Abrir Instagram tras la actualización de Stories fue como escuchar el discurso de Melania Trump copiado a Michelle Obama.

Pero la cosa no quedó ahí, Kevin Systrom, el CEO de Instagram, ya había mencionado que el directo era algo importante para la compañía y que sería una gran mejora para ellos, algo que dejaba ver claramente su intención de incorporarlo a la aplicación. Lo que no esperábamos era que imitasen también el funcionamiento de Periscope, la app perteneciente a Twitter.

Decía Albert Einstein que «el secreto de la creatividad es saber cómo ocultas tus fuentes», pero en este caso Instagram no se ha molestado en negar algo que es obvio. En una entrevista para TechCrunch, Systrom admitió que Snapchat tiene todo el mérito y ellos simplemente habían incorporado algunas de sus funcionalidades tratando de mejorarla.

“Totally,” Systrom interrupted me. “They deserve all the credit.”

El CEO de Instagram comenta que innovar es algo asombroso, pero no es una cuestión de quién ha inventado algo, sino del formato y cómo lo aplicas a tu propio estilo. De igual forma que Instagram lanzó primero los filtros de fotografías, o Twitter y Facebook comenzaron a usar hashtags.

Pero, ¿puede Instagram copiar a otras aplicaciones y salir impune? Es fácil encontrar quejas de usuarios de Snapchat que se sintieron ofendidos cuando Instagram lanzó Stories. Personas que seguramente también utilizan Instagram pero tienen un fuerte sentimiento de pertenencia a la comunidad de Snapchat, como si les hubiesen robado la idea a ellos. Los mismos que esperan una respuesta legal que no creo que llegue nunca.

Instagram lanzó una interfaz mejor que la de Snapchat, eso es innegable. Ha hecho esta característica más manejable, especialmente para los no tan jóvenes. Además, ha añadido otras mejoras como las menciones, la posibilidad de ‘silenciar’ usuarios y los enlaces (algo que seguramente está muy enfocado a la publicidad). Es decir, no han copiado exactamente el modelo de Snapchat.

Desde el punto de vista legal, las ideas no pueden ser registradas. Y las Historias de Snapchat o la transmisión de vídeo de Periscope son funcionalidades de estas apps que no pueden ser protegidas como tales.

Según contó a TechWorld Jeremy Harris, abogado especialista en propiedad intelectual, Snapchat no emprenderá acciones legales contra Instagram a no ser que estén copiando el código de la aplicación o quizás el mismo diseño. De igual forma, el nombre Stories no puede ser registrado como marca, por ser un nombre demasiado general, como el Moments de Twitter.

Lo que sí puede registrar Snapchat, y así lo hicieron, es la patente de sus ‘Galerías de Mensajes Efímeros’:

A pesar de todo, esta situación también beneficia a Snapchat, demostrando que es un rival fuerte para sus mayores competidores. Quizá tengan preparada alguna característica pionera y den un nuevo golpe sobre la mesa, en estos casos ya se sabe: Quien ríe el último, ríe mejor.



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